Hoy es una de esas tardes raras que no tienes nada que hacer ni con quien salir, hoy es una de esas tardes en las que un día más me encuentro frente a la pantalla del ordenador tumbada en el sillón de al final de este salón donde los débiles destellos de sol intentan alumbrar las paredes creando un ambiente nostálgico imitando un día de invierno.
No sé en qué pensar, no sé a qué rincón de esta casa ir, abro la nevera pero nada me llama la atención, me vuelvo a tumbar y de las miles de canciones que tengo he escogido una en concreto la cual no para de sonar, no puedo desprenderme de ella y no sé bien por qué pero no me apetece escuchar otra.
Y así me pierdo en el vals que envuelve cada nota, cada palabra que Luis Fonsi me dicta : No sé cómo enfrentar el tiempo ni la noche ni el silencio..
Yo tampoco lo sé, pero en ocasiones las tres se unen apareciendo en mi vida..noches en las que después de un buen rato con amigos tengo que volver a casa, voy andando por las calles sevillanas contemplando los edificios aparentemente antiguos pero que aguardan grandes historias en su interior, siento como el silencio de la madrugada se adueña de mi, el tiempo pasa y las agujas del reloj marcan cada paso que voy dando. Mi mirada se cruza con la de otras personas, jóvenes, parejas paseando o algún mendigo desamparado.
A veces escucho música lejana de alguna zona de fiesta donde el alcohol es protagonista para la diversión o incluso para ahogar penas, algunos bailan, otros observan, el calor también es participe, el pulso y el ritmo se sintonizan, las miradas y besos también son testigos.. muchas intencionadas, otras sin sentimientos.. adultos que viven una fiesta más y dieciocho añeras con ganas de nuevas experiencias. Finalmente me alejo, dejando atrás todo lo que va sucediendo en esta ciudad.
Y una tarde mas los recuerdos se adueñan de mi, los destellos de sol poco a poco han abandonado este salón donde todo sigue igual, incluso yo.. Comienza una nueva noche convertida en inspiración y tranquilidad de lo que era una tarde indiferente porque a veces con una canción y un papel es suficiente.